Sucesos

Taxista usó televisión encendida para ocultar atroz asesinato de su pareja y la hija de ella

Angelita Vega Ocampo y su hija Melany Paniagua Vega sufrieron una cruel muerte en el lugar que consideraban más seguro

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Un televisor a todo volumen se convirtió en parte del tenebroso plan que ejecutó un taxista de apellidos Núñez Mussio para quitarle la vida a su pareja y a la hija de ella.

Justamente, el escándalo de la pantalla habría sido la limitante para que los vecinos no escucharan las voces de auxilio o el ruido que generaron Angelita Vega Ocampo, de 41 años, y su hija Melany Paniagua Vega, de 16 años, minutos antes de su desgarradora muerte.

Ellas fueron atacadas en el lugar que consideraban más seguro: la propia casa en la que vivían en Mercedes Norte de Heredia.

La vivienda, que la había comprado Angelita, era parte del resultado de su esfuerzo de trabajo; en la segunda planta tenía un apartamento que alquilaba y en el primer piso vivía con Melany, su hija adolescente, con un bebé de cinco meses de nacido, hijo menor de Angelita y el taxista Núñez.

Melany Paniagua Vega y su mamá Angelita Vega Ocampo, asesinadas el 11 de agosto del 2014 en Heredia (Cortesía familia)

La pareja tenía cerca de cinco años de conocerse. Por los servicios de transporte fue que iniciaron una relación sentimental; luego Angelita invirtió en un taxi que rentaba.

De acuerdo con Luz Vega, hermana de Angelita, ellos tuvieron una relación tóxica en la que terminaban y regresaban.

“Mi hermana ya lo había echado por violencia doméstica, nunca logré entender por qué mi hermana siguió con él. En una de las demandas decía que él la agarró del pescuezo, la sacó del carro, la tiró al suelo y la pateó. Días después la vi y me dijo que le dolía la columna, por las patadas que él le había dado. Yo le dije a él que eso no se iba a quedar así, pero él decía que Angelita era una mentirosa”, manifestó Luz.

Angelita quedó embarazada y fue cuando Núñez permaneció bajo el mismo techo.

La tragedia sucedió la tarde del lunes 11 de agosto del 2014.

Angelita Vega Ocampo y su hija Melany Paniagua Vega fueron asesinadas dentro de la casa. (Osvaldo Quesada / Archivo)

Los familiares de las dos mujeres se enteraron de sus muertes por medio de los noticieros de televisión, cuando reconocieron la vivienda y alrededor estaba el OIJ; así lo recordó su hermana.

“Angelita era la menor de las hermanas, el día que las mataron yo iba para la casa de ellas junto con mi nieta. En el camino tuve un problema con el recibo de la luz y decidí pasar a Goicoechea, San José, para solucionarlo. Sentí que mi nieta tenía fiebre y decidí no ir; entonces le escribí a mi hermana unos mensajes, le envié videos, pero no me contestaba.

“Cuando me senté a ver las noticias, decían que había dos mujeres muertas y le comenté a mi hijo que la casa se me parecía. Él me dijo: ‘mami, seguro a usted le parece, pero no’. A mí siempre se me confundían Mercedes Norte y Mercedes sur. Llamé a mi mamá y me dijo: ‘también lo vi, estoy llamando, pero no me contestan’. Uno guardaba la esperanza de que no fueran, pero esperaba lo peor”, recordó la familiar, a quienes minutos después le confirmaron sus peores miedos.

Isaías Vega y María de los Angeles Ocampo (qdDg) lucharon por la justicia por su hija Angelita Vega y la nieta de ellos. Fotos Melissa Fernández
El sujeto de apellidos Núñez Mussio fue hallado como responsable del doble femicidio.

Cuando los allegados de las mujeres llegaron, encontraron a Núñez afuera de la vivienda llorando.

Él les dijo tanto a los familiares de las fallecidas como a las autoridades que cuatro encapuchados se habían metido y los habían atacado. Él, supuestamente, había sido amarrado y encerrado en el cuarto del niño, pero logró liberarse y dio aviso.

Ningún vecino escuchó ruidos extraños.

Una de las situaciones que a la Policía le llamó la atención fue ver que en la casa había unos perros, que no dejaban de ladrar al ver tantos extraños, hecho que los llevó a sospechar que algo en esa historia que les contaban estaba mal, pues no entendían cómo los vecinos no escucharon a los perros al momento de la agresión.

“Un policía, de quien no recuerdo el nombre, nos dijo: ‘ayúdennos, los del OIJ no somos perfectos y hay detalles que se nos pueden ir, pero la familia puede aportar, para ayudar con la investigación’.

“En un testimonio que él dio, dijo que mi hermana tenía dolor de cabeza y que se había acostado, para darle pecho al bebé y no, Angelita no le daba pecho, el chiquito le estaba padeciendo de una alergia y el pediatra le suspendió el pecho. Ese fue uno de los primeros detalles que me hicieron sospechar que esa versión que él (Núñez) nos daba era falsa”, expresó.

Según la investigación, el taxista junto con, al menos, una persona más atacaron a las víctimas, las amarraron y les pasaron cinta gris unas cuatro veces por la cabeza, tapándoles la nariz y la boca, provocándoles la muerte por asfixia.

Los abogados Alfonso Ruiz y Henry Vega defendieron a las víctimas del femicidio. Foto: Albert Marín.

Luz comenzó a averiguar junto con otros allegados la verdad de lo ocurrido.

“Ella tenía un taxi, también con el alquiler del apartamento se ayudaba a pagar la casa. El señor que vivía ahí les dijo que ese día el televisor estaba a todo volumen”, recordó la pariente.

El ataque habría ocurrido entre las 4 p. m. y las 6 p. m. luego de que la adolescente llegara del colegio.

“Fue duro ver un video en el que se ve a Melany salir del colegio. Él (el sentenciado) dijo que cuando ella entró a la vivienda, preguntó qué era lo que le hacían a la mamá, pero ahí los abogados de la familia señalaron que entonces se trataba de asesinos muy cuidados, porque hasta los zapatos de la chiquita (Melany) quedaron guardados donde ella siempre los acomodaba.

“Si uno se encuentra una escena así, dejaría todo botado, pero el salveque, quedó en la cama; es decir, tuvo tiempo de llegar hasta su cuarto. Los médicos forenses dijeron que la diferencia de muerte entre ellas fue de cinco minutos; primero fue mi hermana y luego Melany”, expresó la pariente.

Las víctimas fueron asfixiadas.

Los familiares de Angelita y de Melany se abrazaron al escuchar que hubo justicia. Fotos Melissa Fernández

Con la muerte de Angelita, el taxi, la casa, la cama y hasta algunas prendas de ropa que le pertenecían fueron usadas por Núñez y la nueva novia de este.

Incluso, Luz reconoció durante el juicio un suéter que andaba la novia de Núñez durante el debate.

“Mi hermana tenía un suéter color naranja y yo tenía una igual blanca. Cuando vi a la mujer, reconocí que andaba con la ropa de Angelita. Me pareció que eso no estaba bien”, recordó la familiar.

Edith Morera, de la Fiscalía Adjunta de Heredia, durante el juicio que se llevó en setiembre del 2017, también señaló que en ese momento hicieron creer que se trataba de un asalto, pero la investigación señaló lo contrario.

El Ministerio Público demostró, por medio de sus testigos, que después de que Núñez acabó con la vida de las dos mujeres, sacó tres pantallas de la casa, una consola de videojuegos, una computadora, dinero y los teléfonos celulares de las víctimas. Eso habría sido para aparentar que el crimen había tenido como móvil el robo. Sin embargo, los teléfonos celulares y las cajas de estos fueron encontrados en la casa del sospechoso cuando la allanaron para arrestarlo.

La acusadora se cuestionó si Núñez presentó algún indicio de haber sido víctima de algún asalto, como alegó el hombre al principio. Según Morera, lo único que se encontró fue que algunas personas que llegaron a ayudar al taxista lo habían encontrado orinado.

“No estaba golpeado, tenías amarras diferentes (a las que presentaban las mujeres) y otro tipo de cinta (adhesiva)”, manifestó la acusadora.

Los jueces Mauren Sancho, Eliécer Ramírez y Marvin Cerdas, del Tribunal Penal de Heredia, analizaron las pruebas y el 12 de setiembre del 2017, le impusieron a Núñez, 75 años de cárcel.

La jueza Sancho reprochó la manera tan atroz que utilizó el taxista para acabar con la vida de las dos mujeres. Agregó que de acuerdo con la declaración de la médica patóloga, quedó claro como esa muerte generó desesperación en las víctimas por la necesidad de respirar.

Sancho dijo que le impusieron el máximo de la pena debido al plan tan elaborado que creó el taxista para acabar con Angelita y Melany, esto porque no dejó testigos y, además, este caso se resolvió mediante prueba indiciaria, en la cual en un principio no hay pruebas directas.

“El planificar el día, cómo hacerlo, llamar a las autoridades, inventar la historia de cómo fue que se realizó este hecho; el Tribunal estima que esto es reprochable y muy grave el hecho delictivo”, le dijo la presidenta del Tribunal al sentenciado.

Agregó que el taxista causó daños colaterales enormes, como el dejar a su propio hijo, un bebé de cinco meses, sin papás.

“Dejó un bebé de cinco meses de edad que ha tenido que crecer sin la presencia de quien lo trajo al mundo y, además, ahora también ha perdido a su padre, porque usted deberá someterse al proceso de justicia y debe recibir el castigo por este hecho”, concluyó la jueza.

Alejandra Morales

Alejandra Morales

Bachillerato en Periodismo en la Universidad Internacional de las Américas y licenciada en Comunicación de Mercadeo en la UAM. Con experiencia en temas de sucesos y judiciales.

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