El exbasquetbolista David Carnegie vivió momentos muy difíciles después de sufrir un aparatoso accidente de tránsito, pero al igual que lo hacía en la cancha, se rehúso a tirar la tolla y a punta de perseverancia logró salir adelante.
“Tengo que agradecerle a Dios, a mi familia y amistades por ayudarme en los momentos importantes de mi vida, porque si no fuera por ellos no sé dónde estaría hoy”, dijo el limonense.
Carnegie, quien es dueño de la empresa turística Carnegie Tours CR, se llevó el peor susto de su vida la noche del sábado 16 de marzo del 2013, cuando la buseta que iba manejando pegó contra un árbol que había caído sobre la carretera Braulio Carrillo que une San José con Limón (ruta 32), cerca de la Universidad Earth.
“Recuerdo que ese viaje me había salido con Aldeas SOS y fuimos a ver el Monster Jam que hicieron en el estadio Saprissa. El evento terminó a las nueve de la noche y a esa hora salimos de San José hacia Limón, paramos en un restaurante y yo me tomé un café, por aquello, después de que avanzamos 30 minutos ocurrió el accidente”.
Enorme susto
La buseta que manejaba Carnegie, y en la que viajaban 21 menores de edad y tres mujeres encargadas de cuidarlos, chocó de frente contra el enorme árbol sin que don David no pudiera hacer nada.
“Del susto les dije que se bajaran, porque la bruma se estaba metiendo y según yo era humo, pensaba que la buseta iba a explotar. Yo me quedé ahí porque sentí que mis piernas estaban quebradas, pero fue como del susto porque luego pude bajar”,recordó.
Pese a que la buseta quedó completamente despedazada por el bombazo, don David apenas sufrió algunos raspones y los demás pasajeros salieron ilesos.
“Hay gente que no cree en milagros, pero yo sí, recuerdo que dos meses antes del accidente yo le había entregado mi vida al Señor”, contó.
Momentos difíciles
El exbasquetbolista dijo que lo más duro vino después del accidente, pues perdió la buseta que era su machete de trabajo y tras de eso tenía una deuda muy grande, por lo que no andaba muy bien de ánimo.
“Tuve vacas flacas por lo menos hasta el 2017, fueron años bastante duros, pero muy bonitos porque fue una entrega total a Dios”
“Mi compañía se llamaba Caribbean Costa Rica y en el 2017, cuando empecé a levantarme, le cambié el nombre por recomendación de mis allegados y le puse mi apellido, aprovechando que para algunos es bastante conocido”, explicó.
Carnegie dijo que él encontró las fuerzas para salir adelante en su familia y seres queridos, pero especialmente en su hijo David, quien siempre le decía lo orgulloso que se sentía de él por esas ganas que le ponía.
Don David ahora cuenta con un chuzo de buseta para 34 pasajeros y está poniéndole bonito en el negocio del turismo. Si usted desea contratar sus servicios puede llamarlo al 8862-4120.