Célimo Guido nunca me ha representado, como sé que ocurre con miles de costarricenses. Luego de su fracaso como político se refugia en Rescate Nacional para torpedear todo lo que no le gusta, sin dar soluciones coherentes y apelar a los bloqueos y la violencia en momentos en que el país urge de un acuerdo con el FMI.
A esos miles de costarricenses que no comulgan con Guido, a esos que sí apoyan los esfuerzos para encontrar una salida económica, el exvicepresidente Rodrigo Oreamuno (1994-1998), nos hace un llamado.
Lo hace al considerar que el convenio con el FMI es un gran alivio, en especial porque temía que nos exigiera unos requisitos más rudos, y porque habrá que reformar leyes y promulgar otras, amén de que el acuerdo requerirá la aprobación de al menos 38 diputados.
Don Rodrigo nos llama a “pedir encarecidamente al Poder Legislativo que, por el bien de Costa Rica, aprueben las leyes”.
Quienes no podemos llegarles de forma directa a los legisladores debemos enviarles nuestro apoyo al plan por cualquier vía, mensaje de texto, WhatsApp, correo electrónico o por carta.
“Los poderes Legislativo y Ejecutivo ya dieron los primeros pasos. Ahora, debemos contribuir a que los trámites legislativos se cumplan en los plazos convenidos y lleguemos a los 200 años de independencia con una economía estable, preparada para la reactivación, que ya se está produciendo y que alcanzará niveles mucho más altos cuando la pandemia de la covid-19 haya sido superada.
“¡Esa es la cruzada en la que debemos empeñarnos todos los costarricenses que deseamos lo mejor para nuestra patria!”.