Un congresista demócrata batió este martes el récord del discurso más largo en el Senado de Estados Unidos, criticando las “acciones inconstitucionales” del presidente Donald Trump durante más de 25 horas.
El discurso más largo dado en el Senado hasta ahora fue el de Strom Thurmond, quien se opuso durante 24 horas y 18 minutos a la Ley de Derechos Civiles de 1957.
Simbólicamente, poco antes de superar las 24 horas, Cory Booker mencionó, con voz temblorosa por la emoción y el cansancio, a uno de sus mentores, John Lewis, figura del movimiento por los derechos civiles de los años 1960.
Retomó así el eslogan del excongresista demócrata fallecido en 2020 para llamar a los estadounidenses a provocar “desorden, buen desorden” en la sociedad frente a las políticas de Trump.
“No se trata de izquierda o derecha. Se trata del bien o del mal. Estados Unidos, es una cuestión moral: ¿Vive la Constitución en tu corazón?”, dijo el senador.
Las reglas del Senado son estrictas: no pudo sentarse ni tomar descansos para ir al baño. El único respiro permitido es el de la voz si otro senador toma la palabra para hacer una pregunta —a veces muy larga— al congresista que se encuentra en el atril.
Su resistencia recordó la famosa escena de la película de 1939 de Frank Capra “Mr. Smith Goes to Washington”.
Su maratónico discurso no impidió al Partido Republicano, mayoritario en la cámara, llevar a cabo votaciones en el Senado, pero fue inspirador para los demócratas, cuya oposición al gobierno es por ahora bastante tibia.
“Me levanto esta noche porque creo sinceramente que nuestro país está en crisis”, dijo el senador por Nueva Jersey, de 55 años, el lunes al comienzo del discurso.
“Estos no son tiempos normales en Estados Unidos”, añadió Booker, con la voz quebrada.
Durante horas y horas arremetió contra las radicales políticas de recorte de gastos de Trump, que han llevado a su principal asesor, Elon Musk, el hombre más rico del mundo, a eliminar programas gubernamentales sin el consentimiento del Congreso.
Estimó además que Trump pone en peligro la propia democracia estadounidense al acumular cada vez más poder.
“Los estadounidenses de todos los orígenes soportan dificultades innecesarias”, se quejó.
Y algunas instituciones “que son únicas en nuestro país” se ven atacadas “de manera imprudente, y yo diría incluso inconstitucional”, estimó.
“En solo 71 días, el presidente de Estados Unidos ha infligido mucho daño a la seguridad de los estadounidenses, la estabilidad financiera y los cimientos de nuestra democracia”, protestó.
Como su discurso no se produjo durante la votación de un proyecto de ley, técnicamente no es un obstruccionista.
Pero es la primera vez durante el mandato de Trump que los demócratas obstaculizan de alguna manera el Senado.
Los congresistas demócratas, en minoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, buscan la forma de contrarrestar los esfuerzos de Trump para reducir el tamaño del gobierno, aumentar las deportaciones de migrantes y desmantelar gran parte de las normas políticas del país.
“Solo quiero agradecerte por mantener la vigilia por este país toda la noche”, le dijo el senador Raphael Warnock a Booker en el pleno.
Booker se pasó horas criticando las políticas de Trump, pero también recitó poesía, habló de deportes y respondió preguntas de sus colegas.