El buen rendimiento que mostró Pablo Arboine a principios de año lo tenía encaminado para que Gustavo Alfaro lo convocara para jugar la Copa América con la Selección de Costa Rica, pero una lesión en la rodilla cambió esos planes y le tocó ver el torneo desde la casa.
Esa experiencia le ayudó a madurar en su mentalidad, ya que, según le contó a La Teja, lejos de agüevarse, aprovechó ese momento para afinar algunas cosas.
“Los primeros días fueron muy duros, pero después los tuve que afrontar a cómo eran, lamentablemente no se dio, Dios así lo quiso y tiene grandes planes a futuro, ahora solo queda seguir trabajando, esforzándome al máximo que todavía quedan cosas importantes a lo largo de mi carrera.
“Me sentí contento por el trabajo que hicieron los compañeros, fue un trabajo excepcional, la Tricolor va tomando más nivel poco a poco, esperemos que eso sea un trampolín para ganar más confianza y ganar un boleto al Mundial”, comentó.
El primer juego de la Sele contra Brasil lo vivió con un poco de estrés, pero eso cambió cuando los ticos jugaron contra Colombia y Paraguay.
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Arboine llegó a la Selección mayor en la era de Luis Fernando Suárez y con la llegada de Lechuga tuvo más minutos y ese crecimiento fue vital para tomar mejores decisiones dentro de la cancha.
“Muy contento que se me haya dado lo de la Selección, en algún momento veía cerrada para mí las posibilidades de llegar, pero se me dio, los minutos que tuve fueron de la mejor manera posible y eso me llenó con mucha confianza, todavía tengo mucho que dar y Dios primero pueda estar al mejor ritmo para lo que se viene”, aseguró.
Buen regreso
El defensor regresó a las canchas tras tres meses de recuperación por una lesión parcial de ligamento cruzado anterior, jugó 27 minutos en la victoria del Monstruo 5-0 ante la Asociación Deportiva Guanacasteca por la Copa Centroamericana de Concacaf y relató que ese momento fue similar a sus primeras mejengas de chamaco.
“Me sentí muy feliz, como si fuera mi primera vez jugando, sumando la lesión en la rodilla, fueron tres meses sin jugar, fue un bonito momento jugar sin molestia y eso me llenará de confianza para seguir trabajando y poco a poco ganando minutos”, dijo.
Habló de lo que puede esperar del Municipal Liberia, partido que será sábado a las 5 p. m. en la Cueva, pero se enfocó en que la S debe hacer respetar la casa a como dé lugar.
“Liberia viene haciendo las cosas bien, pero nosotros debemos respetar la casa, somos los tetracampeones, tenemos que ganar donde sea y hacerlo con contundencia”, concluyó.
Pablo espera que con este arranque de temporada y por la gran cantidad de partidos del primer semestre, pueda tener más minutos en cancha y retomar su nivel.