Kenneth Vargas, pese a que tuvo pocos minutos con la Selección de Costa Rica en el amistoso ante Uruguay, cerró la noche de una forma muy especial, que solo los que son papás lo entenderán a la perfección.
Luego de que terminó el partido y antes de que partieran del Estadio Nacional en La Sabana, Huevito salió del camerino en compañía de su hijo Nicolás de dos añitos hacia la cancha para compartir un momento con él.
La Teja al notar eso, vio a la distancia cómo Vargas conversó por unos minutos con un miembro del cuerpo técnico charrúa, les pidió una bola y a los pocos segundos se puso a hacer unos pases con su hijo.
Poco a poco Nico hizo varios pases con la pierna derecha a su tata, tomando los primeros bolados de muchos que de fijo le dará a lo largo de su vida.
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Tiempo después llegó Álvaro Zamora, su compa de camerino, para apoyarlos y grabarles unos videos del momento.
El legionario estuvo en la cancha por cinco minutos, después de varias jugaditas, se tomó un selfi con Nicolás y lo subió en una historia de Instagram con la frase “Por él doy toda mi vida”.
Al final tomó la bola, se la devolvió a los uruguayos que estaban con trabajos regenerativos con sus porteros, les dio las gracias, se despidió y bajo el silencio del Estadio Nacional se fue, agarrado de la mano con Nico, un momento que nunca olvidará.